Parques y Jardines
PARQUE DEL CORDEL DE LOS TOROS
La calle Cañada de los Toros es una de las más largas de Manzanares el Real y cruza el casco urbano de este a oeste, desde el campo de fútbol hasta la avenida de la Pedriza. Su trazado coincide con una antigua vía pecuaria, el Cordel de los Toros, cuya recuperación como corredor ecológico se acaba de culminar con la restauración del último tramo pendiente, que se ha transformado en un nuevo parque.
El parque del Cordel de los Toros tiene una longitud de 600 metros y ocupa una superficie próxima a las dos hectáreas. La vegetación que se ha plantado está compuesta por plantas autóctonas en su mayoría, lo que garantiza su aclimatación: árboles propios de la zona como los alcornoques, frutales y plantas aromáticas como el romero o el tomillo, jaras, etc. Las praderas son naturales, lo que permite un ahorro considerable de agua en su mantenimiento.
Una serie de planchas de granito que reproducen representaciones de toros a lo largo de la historia del arte en nuestra cultura sirve como hilo conductor para un agradable paseo en un entorno libre de tráfico, en el que no faltan fuentes de agua potable, zonas de descanso y un área de juegos tradicionales (circuito de chapas, canicas, petanca, rayuela).
Esta actuación de mejora del entorno, se ha realizado en el año 2010.
PARQUE DE LOS SENTIDOS
Situado en el límite oriental del casco urbano, a tan solo 4 minutos del aparcamiento del Castillo de los Mendoza, discurre siguiendo el trazado de la antigua Cañada Real Segoviana. El parque, con una longitud de 500 metros, combina zonas de paseo, descanso, observación y un área de juegos infantiles, todo integrado en un espacio natural abierto al Embalse de Santillana.
PARQUE INFANTIL

En el punto de confluencia de la calle Cañada de los Toros con la calle del Arroyo Cortecero, las dos zonas verdes más destacadas son un pequeño parque infantil junto a la canalización del arroyo y una isleta ajardinada en la margen derecha. El parque, creado en el año 2008, de forma triangular, está rodeado de árboles de sombra, y cerrado por una valla de madera, y cuenta con columpios y juegos para niños pequeños.
En la isleta ajardinada se amontonan los olmos que se preservaron cuando se acondicionó la zona con árboles, arbustos y matas de otras especies que en parte han sido plantados y en parte han nacido de forma natural, como son dos pinos, dos grandes madroños, una acacia, una higuera, un joven fresno y varios alcornoques de distintos tamaños.
PARQUE DE LA BONI

Este parque está situado en el centro del casco urbano, entre el Castillo y la Plaza del Pueblo, junto a la Oficina de Turismo. El terreno pertenece al duque del Infantado, aunque su uso está cedido al Ayuntamiento. Antiguamente constituía el corral y el patio de una vivienda, donde los animales domésticos convivían con los carros y los aperos allí almacenados.
El parque ha sido remodelado varias veces. La última reforma, realizada por los alumnos de un Taller de Empleo y completada por los servicios de obras municipales, finalizó en mayo de 2009. En la última restauración se acondicionaron los caminos y se instaló riego por goteo, aunque se mantuvo gran parte de la vegetación original, ya que está constituida en su mayoría por árboles de sombra adultos muy bien aclimatados a la zona.
El parque cuenta con columpios y juegos infantiles, una pista de petanca muy frecuentada por los mayores de la localidad y bancos de madera.
Este parque, uno de los más antiguos de Manzanares el Real, es lugar de encuentro de vecinos y visitantes ya que su céntrica ubicación permite un fácil acceso desde cualquier punto, por lo que siempre ofrece una gran animación.
PARQUE CAÑADA

Situado en la esquina entre la calle Cañada de los Toros y la calle Panaderos y bordeado por el arroyo Cortecero, este parque es conocido en la localidad como “Parque de Leiro” por el apellido del dueño del almacén de materiales que hay detrás, y casi nadie sabe su nombre oficial.
Es un recinto cerrado dedicado a los más pequeños, con juegos infantiles (columpios, tobogán, etc.), suelo de tierra y bancos de piedra y de madera.
La única vegetación del parque está constituida por olmos (Ulmus pumila), conocidos por esta zona como “negrillos”, plantados a lo largo del perímetro y formando hileras bastante regulares en el interior, que proporcionan una agradable sombra en verano pero permiten disfrutar del sol invernal.
PUENTE MEDIEVAL
En 2009 se creó una pequeña zona de descanso junto al Puente Medieval, en la ribera del río Manzanares.
En el nuevo entorno se ha respetado la vegetación autóctona original, muy exuberante, porque forma un soto natural, en el que destacan dos fresnos (Fraxinus angustifolia) y una higuera naturalizada (Ficus carica). Junto a la orilla abundan los sauces y las zarzas.
Mesas y bancos ofrecen la posibilidad de jugar al ajedrez o descansar y charlar disfrutando del rumor del río Manzanares y el canto de los pájaros que abundan entre la vegetación de ribera.